CRM inmobiliario con agenda, visitas y tareas
Una agenda aislada guarda citas. Un CRM inmobiliario relaciona cada cita con el cliente, la vivienda, la tarea que la generó y el resultado que tuvo. Esa es la diferencia entre saber a qué hora es una visita y saber qué pasó después.
Una agenda pensada para el equipo
La agenda compartida muestra la disponibilidad de cada comercial y las citas del día: visitas, valoraciones, reuniones. Cada cita tiene su responsable, su estado y, cuando termina, su resultado.
Visitas ligadas al comprador y al inmueble
Cuando se agenda una visita se indica qué comprador y qué vivienda intervienen. Al terminar, el resultado —interesado, indeciso, descartado— se registra y aparece en la ficha del comprador y en la de la vivienda, sin tener que anotarlo dos veces.
Tareas con responsable y fecha
Las tareas son lo que queda por hacer: llamar, enviar documentación, confirmar una segunda visita. Cada una tiene responsable, prioridad y fecha. Lo vencido se ve en un solo sitio y lo ya hecho pasa al historial.
Pendientes y seguimiento
Cada visita realizada debería abrir una siguiente acción. Con la agenda y las tareas en el mismo sistema, es fácil detectar visitas sin seguimiento y clientes que llevan días sin contacto.
El contexto no se pierde
La información no vive aislada: cliente, vivienda, visita, tarea y resultado están relacionados. Eso reduce las duplicidades, aclara qué ocurrió y qué falta, y permite que otro compañero continúe sin llamar para preguntar.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre agenda y CRM?
La agenda registra citas; el CRM las relaciona con el cliente, la vivienda, las tareas y el historial.
¿Una visita queda vinculada al cliente y al inmueble?
Sí. Al agendarla se indican ambos, y su resultado se refleja en las dos fichas.
¿Cómo se controlan los pendientes?
Con tareas que tienen responsable, prioridad y fecha, visibles en la agenda de cada comercial.